Casi una década de fotoidentificación de delfines mulares en el norte de Cataluña: 700 individuos registrados
La entidad SUBMON ha conseguido fotoidentificar 700 delfines mulares en la zona del Montgrí y el Cap de Creus, una cifra extraordinaria que pone de manifiesto la gran riqueza de los ecosistemas marinos de esta zona. Este número es el resultado de casi diez años de trabajo continuado, con salidas al mar, recogida sistemática de datos y un esfuerzo constante por comprender mejor cómo viven y se mueven estos cetáceos. Actualmente, el proyecto COSTtERA-2 da continuidad a estos esfuerzos para estudiar las poblaciones de delfín mular en el Cap de Creus y su relación con la actividad pesquera, especialmente con las embarcaciones de arrastre.
Desde el año 2017 hasta hoy se han producido 196 avistamientos de delfín mular y se han identificado 700 individuos diferentes en el área de estudio del Cap de Creus. En la actualidad, el 63 % de los individuos identificados son animales que ya se habían observado en años anteriores en esta zona, mientras que el 37 % son individuos que han sido vistos por primera vez en 2025.
Los delfines mulares observados en el Cap de Creus se desplazan por toda Cataluña y llegan hasta más allá del Golfo de León. Entre los individuos identificados, hay algunos que se han visto cada año del estudio, como es el caso de Tramuntana.
¿Quién es quién? La fotoidentificación
Esta labor es posible gracias a la fotoidentificación, una técnica de estudio no invasiva que permite reconocer a los delfines a partir de las marcas que presentan, principalmente en la aleta dorsal, y así conocer su distribución e interacciones a lo largo del tiempo.
La fotoidentificación utiliza las marcas únicas de las aletas dorsales de cada individuo como identificador. Estas marcas pueden ser de dientes, cortes, manchas o variaciones en la forma de la aleta, entre otras. Cada combinación es única y permite reconocer individuos a lo largo de los años. Aunque con el tiempo han surgido herramientas que ayudan a automatizar el proceso, la revisión visual por parte de expertos sigue siendo esencial, ya que las marcas pueden cambiar de forma sutil o más notablemente con el tiempo. Pitágoras es un ejemplar que ha sido avistado en 2018, 2020, 2022 y 2025. A lo largo de estos siete años, han podido observarse cambios en su aleta.
Gracias a la fotoidentificación se puede seguir a los individuos y estudiar no sólo sus movimientos, sino también cómo se organizan socialmente. Este conocimiento es especialmente relevante si tenemos en cuenta que los delfines mulares se caracterizan por una organización social de fisión-fusión, un sistema en el que los grupos no son estables y los individuos se agrupan o se separan constantemente según sus necesidades, intereses e interacciones. En estas sociedades, la composición de los grupos cambia continuamente. Así, un mismo individuo puede formar parte de grupos distintos a lo largo de un mismo día. El tamaño y estructura de los grupos dependen de factores como la disponibilidad de alimento, la reproducción, la presencia de depredadores o las preferencias sociales. Esta dinámica hace que su estudio sea especialmente complejo, pero también muy enriquecedor, ya que cada observación aporta información nueva sobre sus interacciones y comportamientos sociales.
Un estudio aún en proceso
Gracias al proyecto COSTtERA-2, se sigue ampliando el conocimiento sobre el delfín mular en el Cap de Creus. Los datos recogidos, que aún se encuentran en proceso de análisis, no sólo permiten entender el comportamiento y los desplazamientos de las poblaciones de delfín mular, sino que también proporcionan información clave sobre su interacción con la actividad pesquera, especialmente con las embarcaciones de arrastre. Para ello, se utilizan metodologías tanto estandarizadas como innovadoras, y la colaboración con el sector pesquero resulta esencial.

