Javier Garat, director de REDES DE ESPAÑA II: "En esta fase nos hemos marcado como objetivo la recogida y tratamiento de al menos 15 toneladas de redes y aparejos de pesca descartados"
REDES DE ESPAÑA II continúa con los trabajos del proyecto REDES DE ESPAÑA centrados en la recogida, separación y gestión de redes y aparejos de pesca desechados. “Defendemos una gestión integral de estos residuos: no basta con recoger; hay que clasificar, trazar, tratar y reintroducir esos materiales en nuevos usos industriales”, subraya Javier Garat, director del proyecto. La iniciativa incluye acciones concretas para integrar a los profesionales del mar, un aspecto que “para nosotros es una prioridad”, destaca el director de la iniciativa.
¿En los últimos años ha habido avances notables en la gestión sostenible de los residuos de redes y aparejos para la pesca en nuestro país?
Sí, sin duda. En España hemos pasado de una fase de diagnóstico y sensibilización a una fase de pilotaje, validación operativa y despliegue de soluciones concretas. A nivel normativo, la Directiva (UE) 2019/904 incorporó expresamente las artes de pesca que contienen plástico dentro del marco para reducir su impacto ambiental, y en España ese impulso se ha trasladado a la Ley 7/2022 y al trabajo del MITECO para desarrollar un real decreto específico sobre la gestión de estos residuos. Pero, además de la regulación, ha habido avances muy claros sobre el terreno. Con REDUSE I diagnosticamos la situación real en puertos españoles y analizamos los materiales y flujos de gestión; con REDUSE II llevamos esa teoría a la práctica mediante pilotos en puertos y empresas; y con REDES DE ESPAÑA I hemos dado un salto cualitativo al diseñar un sistema nacional de gestión, una marca/certificación, un modelo trazable y una validación a escala real con 101 toneladas de redes y aparejos descartados recuperados.
¿Qué impacto tienen estos residuos si no son correctamente recogidos, separados y tratados?
Todos los residuos que no son correctamente recogidos, separados y gestionados, tienen un impacto en el medio o en nuestra calidad de vida, (por ejemplo, los sólidos urbanos). Por ello, en este proyecto ponemos el foco en reforzar todos los retos de la recogida y la separación de redes y aparejos descartados, de forma que se previene una fuente de contaminación primaria, las basuras marinas y su impacto asociado. A eso se suma que muchos de estos materiales están fabricados con polímeros muy duraderos, por lo que, si no se separan y valorizan bien, se convierten en una fuente persistente de contaminación y pérdida de recursos valiosos. Por eso defendemos una gestión integral: no basta con recoger; hay que clasificar, trazar, tratar y reintroducir esos materiales en nuevos usos industriales. Ahí es donde proyectos como REDES DE ESPAÑA marcan la diferencia.
El proyecto está liderado por la Confederación Española de la Pesca (CEPESCA). ¿Qué otras entidades participan en la iniciativa?
REDES DE ESPAÑA II está impulsado por una agrupación de tres entidades. Además de CEPESCA, participan la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), que aporta el contacto directo con el tejido pesquero artesanal, especialmente con cofradías; y el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), que lidera la parte de innovación, materiales y ensayos técnicos. Con los proyectos REDUSE I y REDUSE II y REDES DE ESPAÑA I habéis trabajado en la gestión sostenible de los residuos de redes y aparejos.
¿Qué novedades incorpora REDES DE ESPAÑA II?
En esta segunda fase incorporamos varias novedades muy relevantes. La primera es RENET, una plataforma digital y logística que integrará los puntos de recogida, gestión de solicitudes de retirada, trazabilidad del residuo y una pasarela para la entrega de materiales reciclados. La segunda es un trabajo específico con la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), mediante reuniones sectoriales y bilaterales con fabricantes y productores de redes y aparejos. Y la tercera gran novedad es que vamos a impulsar nuevos ensayos de resistencia para estudiar la reutilización de materiales reciclados en la fabricación de nuevas redes y aparejos de pesca. A ello se suma una línea muy importante de sensibilización y transferencia al sector, “Red Viva: tradición, innovación y sostenibilidad en los aparejos de pesca”, liderada por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, con acciones dirigidas a poner en valor el conocimiento tradicional, las rederas y rederos y la conexión entre sostenibilidad, cultura pesquera y circularidad.
¿Cuáles han sido los principales logros de la fase previa a este proyecto, REDES DE ESPAÑA I?
REDES DE ESPAÑA I nos ha permitido demostrar que el sistema funciona. El primer gran logro ha sido la recuperación de 101 toneladas de redes y aparejos de pesca descartados. Esa recogida se realizó principalmente en Vigo, Almería, Sanlúcar de Barrameda y Burela, validando una operativa real de recogida, transporte, clasificación y valorización. El segundo gran logro ha sido la definición del sistema de gestión: se ha desarrollado un reglamento, una marca/certificación, un flujo completo de gestión por fases y un sistema de trazabilidad digital con QR en cuatro niveles, desde la entrega del aparejo en puerto hasta la muestra y la probeta utilizada en I+D. Se firmaron cinco convenios para el diseño e implantación del modelo de gestión en distintos puertos. También se realizaron 5 formaciones sobre el sistema de gestión. Y, por último, hemos demostrado el potencial industrial de estos materiales. En los ensayos realizados por CTAG (Centro Tecnológico de Automoción de Galicia) se validó la posibilidad de introducir hasta un 30 % de red descartada en procesos convencionales como compounding e inyección de termoplásticos, obteniendo prestaciones mecánicas con diferencias muy reducidas respecto a materiales base.
En esta fase, vais a impulsar la implantación del sistema de gestión de redes y aparejos de pesca descartados diseñado en el marco de REDES DE ESPAÑA I. ¿Cómo trabajaréis para lograr este objetivo?
Vamos a trabajar en cuatro frentes complementarios. El primero es digitalizar y ordenar la operativa con la plataforma RENET. El segundo frente es la implantación territorial. Para ello hemos previsto webinarios y encuentros con armadores, la difusión de una guía práctica sobre cómo adherirse al sistema y el impulso de 10 acuerdos de adhesión con puertos y entidades pesqueras. El tercero es la gobernanza de la RAP. Vamos a celebrar reuniones sectoriales y al menos 10 reuniones bilaterales con productores de redes y aparejos para informar sobre la normativa SUP, avanzar en el cumplimiento de la responsabilidad ampliada del productor y favorecer la futura creación de una entidad colectiva de RAP alineada con el sistema REDES DE ESPAÑA. Y el cuarto es la operación material del sistema: recoger, tratar, separar, valorizar y emitir registros de trazabilidad y certificación, de forma que el sistema genere confianza y evidencias verificables.
¿Os habéis marcado una cifra de toneladas de redes y aparejos para su gestión y reciclado?
Sí. En REDES DE ESPAÑA II nos hemos marcado como objetivo la recogida y tratamiento de al menos 15 toneladas de redes y aparejos descartados, con trazabilidad digital a través de RENET y con valorización de los materiales resultantes. En esta nueva etapa el foco no está sólo en el volumen, sino en consolidar la implantación del sistema, perfeccionar la trazabilidad, facilitar la adhesión de entidades y reforzar la conexión con la RAP y con nuevos usos industriales.
¿Cuáles son las actividades más destacadas del proyecto?
El proyecto tiene varias actividades muy potentes. En primer lugar, destacaría el desarrollo y puesta en marcha de RENET, porque será la columna vertebral digital y logística del sistema. En segundo lugar, el trabajo con productores y fabricantes para avanzar en el cumplimiento de la RAP y en la futura entidad colectiva. Por último, es especialmente relevantes la línea de I+D liderada por CTAG para ensayar materiales reciclados orientados a la fabricación de nuevas redes y aparejos.
¿De qué forma contribuye la iniciativa a una economía circular y sostenible?
Contribuye de forma directa y muy práctica. En primer lugar, porque convierte un residuo complejo, redes y aparejos al final de su vida útil, en un flujo trazable de materiales valorizables, evitando su abandono y favoreciendo su retorno a nuevos usos productivos. En segundo lugar, porque integra todos los eslabones necesarios para que la circularidad sea real: recogida, transporte, clasificación por materiales, trazabilidad, certificación, tratamiento y conexión con salidas industriales.
Como en la fase anterior, ¿incorporareis a profesionales de la pesca artesanal y de bajura en actividades del proyecto?
Sí, absolutamente. Para nosotros es una prioridad. De hecho, una de las fortalezas del proyecto es que cuenta con la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, que representa a una parte esencial de la pesca artesanal y de bajura y facilita el aterrizaje del proyecto en puertos y comunidades pesqueras de todo el país. Además, REDES DE ESPAÑA II incluye acciones pensadas específicamente para integrar a estos profesionales: talleres demostrativos sobre confección tradicional de redes, una mesa redonda con rederas y rederos tradicionales, una muestra itinerante en puertos y una guía de buenas prácticas. En la fase anterior ya realizamos actividades de divulgación y concienciación con rederas en Sanlúcar de Barrameda y Cangas, así que esta línea no solo continúa, sino que se refuerza.

