Victoria Fernández, directora de CAMBIA: “La investigación científica centrada en el avance en el cultivo de nuevas especies conlleva un gran esfuerzo a nivel de aplicación y generación de nuevo conocimiento”

Lunes, 29 Diciembre 2025
Victoria Fernández González, director del proyecto CAMBIA.

Victoria Fernández González dirige el proyecto CAMBIA, desde el que un equipo de profesionales de la Universidad de Alicante trabaja en el ámbito de la acuicultura en “la búsqueda de nuevas especies de bajo nivel trófico que puedan coexistir con otras ya existentes”. La especie principal de cultivo es el langostino del Mediterráneo, aunque también trabajan con especies de invertebrados marinos que puedan tener aprovechamiento en acuicultura, ya sea como cultivo auxiliar o como alimento de otras especies. 

CAMBIA busca avanzar en el desarrollo de nuevas oportunidades de cultivo de la producción acuícola mediterránea con sistemas de bajo impacto ambiental. ¿Por qué creéis que es necesario que la producción acuícola se diversifique? 
El avance de la sostenibilidad del sector pasa por la búsqueda de nuevas especies de bajo nivel trófico que puedan coexistir con las ya existentes. Esta es una directriz que además nos viene de la Unión Europea y nos indica la importancia de diversificar, no sólo hacia nuevas especies sino también hacia sistemas de cultivo más respetuosos con el medio ambiente, como los cultivos de recirculación acuícola o los cultivos multitróficos. 

¿En qué nuevas especies se centra el proyecto?
Nuestra especie principal es el langostino del Mediterráneo. Este animal fue de especial interés en los años 80, pero su cultivo se vio desplazado hacia otras especies. Creemos que con el avance que ha habido en los últimos años respecto al cultivo de langostino a nivel mundial, esta especie podría ser retomada. En nuestro proyecto investigamos también en la búsqueda de especies de invertebrados marinos que puedan tener aprovechamiento en acuicultura, ya sea como cultivo auxiliar o como alimento de otras especies, como son los anfípodos y los poliquetos. 

La iniciativa contempla actividades de cultivo de estas especies que comentas. ¿Cómo se están desarrollando estos trabajos? 
Basándonos en la presencia en las propias instalaciones de acuicultura en mar abierto, hemos seleccionado una especie de anfípodo, Elasmopus rapax, y una de poliqueto, Platynereis dumerilii. Con ellas, estamos haciendo experimentos en acuario, con distinta alimentación y densidades de población, y también experiencias asociadas al cultivo de langostino. 

Uno de los aspectos vertebrales de CAMBIA es conocer la capacidad de biorremediación de estos organismos para mejorar la huella ambiental de las instalaciones acuícolas marinas. ¿Cómo avanzáis en este aspecto? 
Estamos llevando a cabo experimentos en laboratorio con anfípodos como organismo modelo. Ya sabemos que hay grandes cantidades de anfípodos en las instalaciones de acuicultura en mar abierto y que son capaces de utilizar el pienso como alimento. En los experimentos intentamos cuantificar la tasa diaria de consumo de este pienso para poder evaluar su capacidad de biorremediación. 

¿Qué peso tiene la investigación científica en CAMBIA? 
Sin duda, una de las partes más importantes del proyecto CAMBIA es la investigación científica. Avanzar en el cultivo de nuevas especies conlleva un gran esfuerzo a nivel de aplicación y generación de nuevo conocimiento. Sin embargo, como universidad, llevamos siempre una gran labor de docencia y de transferencia de resultados, así como de divulgación al público general y al joven, con especial interés en transmitir valores de igualdad y perspectiva de género. 

¿Estáis trabajando con el sector acuícola murciano? ¿En qué se traduce esa colaboración? 
Murcia es uno de los mayores productores a nivel nacional y tenemos la suerte de poder colaborar con una de las empresas afincadas en esta zona. La colaboración con PISCIALBA se traduce en la obtención de muestras biológicas, así como en la instalación y seguimiento de los colectores de acuicultura multitrófica. 

Otra de las claves de la iniciativa es visibilizar el papel de la niña y la mujer en la acuicultura. ¿Qué actividades habéis desarrollado/estáis desarrollando con ese fin? 
Con motivo del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia acudimos a centros de secundaria de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, a fin de acercar nuestro trabajo como científicas a la gente joven y romper con ciertos estereotipos asociados a la imagen del personal científico. Respecto a la acuicultura en concreto, hemos desarrollado un dossier que se presentó este año, con motivo del Día de la Acuicultura, y donde 30 mujeres de diversos perfiles profesionales relacionados con la acuicultura exponen su formación y profesión visibilizando el papel de la mujer en este importante sector. 

¿Cuáles son las principales dificultades a los que os estáis enfrentando? 
Trabajar con organismos vivos y, además, con especies que no han sido cultivadas anteriormente o de las que se conoce muy poco de su mantenimiento en cautividad supone estar enfrentándose continuamente a diferentes retos. Sin duda lo más difícil es encontrar los parámetros de alimentación, densidad y condiciones específicas de cada especie para su correcto mantenimiento en cautividad. 

Hasta la fecha, ¿qué avances del proyecto destacarías?
Creo que el punto principal es el mayor conocimiento del langostino para avanzar con su cría en cautividad, pero también destacaría especialmente el avance realizado para el cultivo de anfípodos. Sin embargo, a nivel personal, he disfrutado mucho la realización y publicación del dossier y su contribución a la visibilización del papel de la mujer en la acuicultura.