María Bas, directora del proyecto MARVEL: "La metodología del proyecto permitirá mejorar la gestión del mar de cara a los objetivos de protección para 2030"
“MARVEL nace con una idea clara: demostrar que es posible conservar los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, mantener actividades como la pesca”, explica Maria Bas López, directora del proyecto. Con ese objetivo, el equipo de la iniciativa está trabajando en el desarrollo de “una metodología basada en datos, que permitirá identificar de forma objetiva las zonas más valiosas del mar y mejorar su gestión, de cara a los objetivos de protección para 2030”.
¿En qué zonas del litoral español se desarrollará vuestro trabajo? ¿Cuáles son las principales amenazas que sufren esas aguas y las especies que en ellas habitan?
El proyecto se centra en el Mediterráneo español, en la demarcación levantino-balear. Se trata de un área muy rica en biodiversidad, pero también muy presionada por la sobrepesca, la degradación de hábitats, el tráfico marítimo, el turismo y el cambio climático, que ya altera los ecosistemas.
Para trabajar apostáis por mecanismos cuantificables frente a enfoques actuales cualitativos para la planificación espacial marina. ¿En qué se traduce eso?
Significa tomar decisiones basadas en datos y no sólo en percepciones. Analizamos información sobre biodiversidad, variables ambientales, pesca y usos del mar para identificar de forma objetiva qué zonas son prioritarias, lo que permite una planificación más transparente y eficaz.
¿Cuáles son las principales actividades del proyecto?
MARVEL combina ciencia y aplicación práctica: recopilamos y analizamos datos, desarrollamos criterios científicos, generamos mapas de zonas prioritarias y trabajamos con distintos sectores para que estos resultados puedan aplicarse en la gestión real.
¿De qué manera va a contribuir MARVEL a la protección de hábitats y especies clave en la demarcación levantino-balear?
Nos permitirá localizar con mayor precisión las áreas clave para la biodiversidad. Esto facilita mejorar su protección, reforzar la conexión entre zonas protegidas y contribuir a la recuperación de especies y ecosistemas.
Con el fin de trazar una red regional de zonas marinas de alto valor ecológico en la demarcación será necesario involucrar a poderes públicos y organismos de gestión. ¿Con cuáles trabajaréis y qué protocolos usaréis?
Colaboramos con administraciones públicas y organismos de gestión marina, tanto a nivel nacional como autonómico. Es un trabajo conjunto, en el que compartimos datos, conocimiento y validamos resultados para que sean útiles en la toma de decisiones.
El proyecto espera involucrar también al sector pesquero, en la medida en que busca integrar la conservación y la pesca sostenible. ¿Por qué es importante su participación?
Porque son actores clave en el mar y su actividad depende directamente del buen estado de éste. Su experiencia y conocimiento son fundamentales para diseñar soluciones realistas, reducir conflictos y avanzar hacia una pesca sostenible a largo plazo que beneficie tanto al sector como al ecosistema.
¿Los resultados de la iniciativa serán replicables en otras demarcaciones marinas españolas?
Sí, ése es uno de sus puntos fuertes. Estamos desarrollando una metodología flexible y reproducible, que puede adaptarse a otras demarcaciones simplemente incorporando nuevos datos.

